¡Hola [email protected]! ¿Cómo estáis? Una semana más nos encontramos por aquí, hoy la que escribe es Miriam, pero para hablaros de la protagonista de esta web, para la mayoría María Lapiedra pero para mí desde hace siete años María Pasqual.
No tenía muy clara la entrada de esta semana y ni ella se lo espera. ¡SORPRESA!

Sé que sois muchos los que tenéis el estereotipo fijado a su apellido artístico, y no lo vamos a obviar ya que sin ese pasado no llegaríamos a la actualidad, pero más allá de enseñar su cuerpo, estar con famosos, etc. se encuentra una persona que muchos desearíais tener en vuestra vida (y no hablo de nada sexual).

Creo que nunca he conocido a una persona tan POSITIVA (y eso que yo lo soy), sí, positiva en mayúsculas, nunca pierde la sonrisa, siempre está ahí para lo bueno y lo malo y siempre, siempre, siempre, pondrá todo lo que esté en su mano para ayudarte (a no ser que se enfade, porque tiene mucho carácter, jajaja).
Su ingenuidad le ha pasado factura muchas veces pero eso viene de serie, y cómo se suele decir “de tan buena, tonta”.

Es fácil entrar en la vida de María pero es muy complicado quedarse, con el paso de los años ha sabido elegir con quien quedarse y de quien rodearse y eso lo debe en gran parte a la madurez adquirida siendo madre. Sus niñas Martina y Carlota han sacado su mejor versión , y si antes ser amiga de María era la caña, ahora es lo más!

Podría contaros mil batallitas, pero eso lo voy a dejar para otro día, lo que sí deciros es que es una persona que se “come la vida”, disfruta, ríe, llora, grita…todo lo vive al máximo, ¿y sabéis por qué? Porque la vida está para eso, para ganar batallas con todo lo que se nos viene encima cada día y para saltar charcos, mojarnos y salir de ellos.

La vida es intensa, como ella.